Perfume inspirado en un paseo por la ciudad de Santander, sintiendo la brisa del mar, la arena mojada, mientras nos llega el aroma de los naranjos de la catedral, los jazmines de los balcones y el verde segado de sus prados.

Es una fragancia elegante, fresca y de calidad, joven y especialmente agradable. Salida con aroma a mandarina, melocotón y pomelo, con corazón predominantemente floral, por el aroma a azahar, peonia y jazmín.

Agua de Santander tiene un fondo a arena mojada, magnolia y notas de musgo de mar que nos traslada a Santander.